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jueves, 12 de febrero de 2009

De las palabras.

Mario Ramírez Ramírez.

"¡Ramírez ^ 2 (Ramirez al cuadrado)!", le dije una vez. Me sonrió y me dijo: "Fíjate que no me decían así desde la universidad."

Fue mi maestro de español en 5° de primaria y, como buen maestro que era, una de las muchas personas que influyó en mi vida -a mis escasos 11 años y sólo sería mi maestro durante ese ciclo escolar-.

Ceo que Mario era muy parecido a mi (pero, ¿quién no es muy parecido a uno, en determinados o ciertos aspectos?). Mario andaría por los 25, creo. Aunque ya sabemos cómo magnificamos la edad de nuestros mayores cuando somos niños (curiosamente, de adultos tendemos a minimizar la propia y la ajena).

Un día, después de varias clases en las que nos había hablado sobre la importancia del lenguaje y la literatura (sí, aunque no lo crean, en 5° de primaria) llegó al salón con un pequeño tocadiscos y nos puso una canción llamada "La palabra".

El estilo se hubiera catalogado, unos años después, como "canto nuevo" o de influencia de trova cubana. En ese entonces (1977), creo que más bien se le consideraba música floclórica o subversiva.*

* Me encanta ese término. Amén del significado de "subvertir", el aplicarlo a la literatura o poesía pareciera más acorde con la idea de "subversar", como si habláramos del mensaje subliminal, el "trasfondo" de una oración, muy diferente al uso de las metáforas.

Sin embargo, "subversar" es una palabra que, tristemente, no existe. Por lo que me atribuyo su acuñación. (wow!)


La canción era una apología de la palabra. Pero al mismo tiempo hacía una analogía entre el ser humano y la palabra. La importancia de las palabras. El poder de las mismas.

Obviamente, pasarían varios años antes de enterarme del término apologética.

"Tú eres la palabra, y debes de saber:
Que tú tienes la fuerza de la libertad."

O algo así decía el coro.

Y ahora, frente a mi, como desde hace más de 20 años, veo pixeles formado palabras.

Ideogramas que en su conjunto expresan ideas y conceptos. Palabras que definen incluso la más subjetiva de las ideas y pensamientos.

Somos el valor de nuestras palabras.

... pero a las palabras "se las lleva el viento".

Alguna vez leí que cada sonido generado en el universo queda "flotando" en el mismo, lo cual tiene lógica: La voz, al producir sonidos, genera energía. Y por lo tanto, con la tecnología adecuada, podríamos "escuchar" el pasado-presente (¿futuro?) .

Ojalá encuentre ese artículo o teoría y ... si estoy en Internet!!! Qué te pasa???

http://faculty.washington.edu/jcramer/BBSound.html

pero sobre todo:

http://msowww.anu.edu.au/~pfrancis/Music/

Y lo terrible no es pensar en cuántas palabras se hayan dicho, sino en cuántas dejaron de decirse... o escribirse.